Una vez finalizada la misa solemne en honor a San Cristóbal todos los conductores de Alboraya que quisieron honrar a su patrón pudieron bendecir sus vehículos a las puertas de la Iglesia Parroquial en un sencillo acto al que acudieron las autoridades eclesiásticas y civiles. Coches de todo tipo y potencia, motocicletas, bicicletas, fueron pasando para recibir la protección de San Cristóbal en un acto festivo a la par que también con fondo y significado litúrgico.