TASAS DE ALCOHOLEMIA


»Durante el año 2004 se registraron cerca de 3.500 fallecidos en las carreteras españolas. Entre el 30 y el 50 % de los accidentes graves fueron causados directa o indirectamente por el alcohol. Por este motivo, la Dirección General de Tráfico está indicando que es necesario intensificar los controles de alcoholemia con la finalidad de reducir esta siniestralidad, aplicando la tolerancia cero respecto al alcohol.

»También es necesario recordar que en la actualidad, conducir un vehículo influenciado por el alcohol no sólo puede ser una infracción administrativa de carácter muy grave, sino un delito (también lo es negarse a someterse a las pruebas de detección de alcoho). El conducir un vehículo bajo la influencia del alcohol o drogas nos puede acarrear penas entre tres y seis meses de prisión y la privación del permiso de conducir hasta cuatro años.

»En resumen, aunque las tasas de alcohol en sangre varían en función de muchos factores, si conducimos tras tomarnos unas copas podría darnos positivo y cometer una infracción administrativa e incluso, según las circunstancias, hasta un delito contra la seguridad del tráfico. Por eso, el mejor consejo que puede darse es no consumir alcohol en absoluto si se va a conducir un vehículo.
Todos sabemos que lo aconsejable es conducir sin haber ingerido nada de alcohol pero, ¿Cuánto hay que beber para dar positivo?

TASAS DE ALCOHOLEMIA SEGÚN DOSIS INGERIDA
Hombre de 70 kg 0,3 g/l de sangre 0,5 g/l de aire espirado
Cerveza 1 lata de 33cl 2 latas
Vino 1,5 vasos de 100 ml 2,5 vasos
Whisky 1 vaso de 45 ml 2 vasos
Mujer de 60 kg 0,3 g/l de sangre 0,5 g/l de aire espirado
Cerveza 0,5-1 lata de 33 cl 2 latas
Vino 1 vaso de 100 ml 2,5 vasos
Whisky 0,5- 1 vaso de 45 ml 2 vasos

» Existen una serie de mitos y creencias sobre el consumo de alcohol que es necesario analizar y que podríamos resumir en los siguientes:

1. No hay peligro si estoy por debajo del límite legal.
Es totalmente falso. Con 0,5 gr/l de alcohol en sangre prácticamente todos los conductores tienen alterada su capacidad para conducir y presentan un mayor riesgo de accidente. De hecho, con niveles de 0,15-0,2 g/l de alcohol en sangre ya empieza a observarse deterioro de la función psicomotriz, y existe un mayor riesgo de accidente. Esto se da especialmente en los conductores noveles y no experimentados, así como entre aquellos que no beben de manera habitual.

2. Dos personas que beben lo mismo tendrán la misma concentración en sangre.
Esta afirmación es falsa. El nivel de alcohol en sangre se ve influido por el peso y el sexo del individuo. De hecho, las personas de mayor peso y los varones presentan menores niveles de alcohol en sangre que las delgadas y las mujeres.

3. El alcohol ingerido con la comida no se absorbe.
Esto es falso. El beber alcohol en las comidas hace que se retrase la absorción del alcohol, aunque al final este se acaba absorbiendo. Por el contrario, el ingerir alcohol con el estómago vacío favorece que el alcohol se absorba más rápidamente y, en consecuencia, que sus efectos se inicien antes.

4. ¡Yo nunca daré positivo!.
Muchas personas por su trabajo necesitan "alternar con sus clientes". Ellos piensan que tomar un aperitivo, luego vino en la comida, la copa después de comer, etc., no les va a "afectar" ni les va a hacer que den positivo en un control porque están acostumbrados a beber y, además, porque beben "poca" cantidad y a lo largo del tiempo. Esto es falso. El hígado metaboliza unos 7-10 g de alcohol por hora (el equivalente a 0,1-0,15 g/l de alcohol en sangre), por lo que al final su nivel de alcohol acumulado en sangre es mucho mayor de lo que piensa.

5. ¡Un café, una cabezadita y como nuevo!
Gran número de personas tienen la creencia errónea de que tomar un café o un té va a contrarrestar los efectos del alcohol. Asimismo hay algunas personas que creen que por dormir un poco ya han conseguido restablecer sus funciones psicomotrices. Nada más lejos de la realidad, ya que los efectos del alcohol están en relación directa con los niveles de alcohol en sangre, y ni el café, ni el té, ni darse una ducha o dormir un poco, son capaces de reducir los niveles de alcohol en sangre. Esto no quiere decir que puedan servir para contrarrestar, aunque muy parcialmente, algunos efectos del alcohol durante cierto tiempo.

6. Y a la mañana siguiente, ¡positivo!
Es conocido que algunas personas ingieren grandes cantidades de alcohol cuando salen por la noche durante el fin de semana. En estos casos puede ocurrir, que incluso después de haber dormido ocho horas, los niveles de alcohol en sangre sean todavía superiores al límite legal. Por ejemplo, una persona con un nivel de alcoholemia de 1,8 g/l puede necesitar entre 6 y 10 horas para que el nivel de alcoholemia dé "negativo".